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martes, 18 de octubre de 2016

Conferencia sobre la reciente restauración del ábside de Santa Marina


El jueves 13 de octubre de 2016 asistimos a la anunciada conferencia sobre la reciente restauración del ábside de la iglesia parroquial de Santa Marina.

Abrió la charla su actual párroco que puso de manifiesto que el proyecto era obra del párroco anterior: D. Carlos Linares, trágicamente fallecido en el verano del año pasado.

Nos habló del presupuesto inicial (alrededor de 100.000 €) financiado en su mayor parte por los fondos de la parroquia y a las aportaciones voluntarias de sus fieles, porque la aportación de una institución pública se había perdido, por razones de plazos en el comienzo de la ejecución de la obra.

Luego intervinieron D. Manuel Murillo (representante de la empresa “Construcciones A. Luque", encargada de los trabajos), el arquitecto director del proyecto, D. Fernando Osorio García y la restauradora Dª Pilar Vinós Checa.

Todos ellos justificaron la desviación del presupuesto hasta los 160.000 € finales, que han producido un déficit que parece habrá de ser cubierto por los parroquianos.

El arquitecto y la restauradora nos ilustraron sobre todo el proceso restaurador, desde problemas encontrados una vez puesta en marcha la obra a las soluciones adoptadas. Todo bien documentado con fotografías, planos y alzados. Unas soluciones que consideramos adecuadas dado el excelente resultado. Quizás sus explicaciones pudieron resultar un tanto ininteligibles para la gran mayoría del público asistente, lego en términos técnicos como los que se utilizaron. Pero “nadie es perfecto”. Y sus explicaciones en el ulterior coloquio resultaron clarificadoras.

En fin, un evento que consideramos muy positivo, y no solo por lo explicativo y didáctico, sino porque celebramos que las iglesias se conviertan en centros culturales y de encuentro entre los vecinos, al margen de la liturgia, motivo esencial (aunque no único) de su existencia.

¡Bien por actividades como ésta!


martes, 14 de julio de 2015

Sobre los cines de verano antiguos en nuestro barrio

Cartelera de cine de verano en la Piedra Escrita. Año 1950.

En esta entrada recogemos testimonios sobre los cines de verano en nuestro barrio. El contenido está tomado del blog Luchemos por Córdoba gracias a la cortesía de su autor, Manuel Estévez, cuyo artículo completo animamos a leer por la cantidad de información que contiene sobre muchos de los cines de verano que existieron en Córdoba desde los años 40.

"De todos los empresarios, quizás el más célebre y antiguo fuera Antonio Cabrera, hombre desde muy joven relacionado con los espectáculos. El fue el que en Córdoba, y con un puntero en la mano, iba desgranando los diálogos de las películas del cine mudo que se proyectaba en nuestra ciudad. Este buen empresario, de pequeña estatura y siempre con su lazo negro anudado al cuello, protagonizó una anécdota en la Plaza de San Agustín en los años veinte. Él, gran ojeador de artistas, oyó comentarios de que en la Plaza de San Agustín, y junto a aquella antigua fuente de ladrillo rojo que dominaba el centro de la plaza, se solía montar una pequeña orquestina que venía actuando ya varios días. Estaba compuesta por un trompeta y un tambor, que tocaban aires muy festivos y convocaban a mucha gente. El acudió allí, con ánimo de contratar a los “artistas” y se encontró en plena función con un “SACAMUELAS”, apodado “El Rápido”, que viniendo del pueblo de Alborote (Granada), se dedicaba a sacar muelas como era la costumbre por aquella época. Sentaba a los clientes en un elegante sillón, y mientras duraba la extracción, sus dos compañeros empezaban a tocar tambor y trompeta, con un compás lo bastante alto y airoso que atraía a la clientela. Cuando el agudo empresario se interesó por el número, “El Rápido” que tenía una enorme cabeza, adornada con un gran bigote y un rasurado pelado a lo “amadeo corto”, le dijo: “Sr. Mis compañeros empiezan a tocar en el momento en que yo llevo a cabo la extracción, para que de esta forma no se oigan los gritos de los pacientes”. Nosotros no somos ningún espectáculo, yo soy solamente un “sacamuelas” y mis compañeros músicos “disimulan” los posibles gritos de los clientes. Muy cerca de allí y en la casa de la esquina que luego pasaría a ser "El Bar Andaluz", vivía nada menos que Dora la Cordobesita, estrella del firmamento artístico español que se casaría con el torero Chicuelo y se marcharía a vivir a Sevilla.

Pero anécdotas aparte, en todo este trasiego de películas, de aquí para allá en sus pesadas sacas, que diariamente, muchas de ellas las transportaba la Agencia Garrido de la Calle Alfonso XIII. Hubo unas personas que durante muchos años fueron fieles a este mundillo de los cines. Así desde el que sacaba las carteleras, el que regaba el cine, el que hacía de acomodador, los porteros, los taquilleros, los del ambigú y como no los maquinistas. Quiero destacar muy especialmente a la familia de Juan Cabezas, que desde sus comienzos en la tienda de radios, “Nelson”, ubicada en la Calle María Auxiliadora, y posteriormente trasladada a la calle Los Moriscos, estuvo toda su vida ligado al mundo de la proyección y la empresa del cine. En esta labor le acompañó siempre su esposa Encarnita e incluso su hija. La extinta Peña “Los Amigos del Celuloide”, pudo certificar la entrega profesional de esta familia por el cine. La hija, después de fallecidos los padres, aún siguió trabajando en el Cine Coliseo San Andrés. Hay que decir que el maravilloso inmueble del Cine Coliseo, es propiedad de los hermanos Ortega Bueno, y en esa casa está a modo de "casero", el simpático "Lucas", gran aficionado al fútbol, y que en aquellos tiempos jóvenes de su equipo el "Andaluz", daba muestras de su amor propio y coraje. Rafael Nieto, que ese es su nombre de pila, fue un gran colaborador con don José María Izquierdo, el salesiano al que se le quedó pequeño el "Patio de los Eucaliptos" para acoger a tantos jóvenes para su Oratorio de verano."

[...]

"Después de estos comentarios aclaratorios, este cine tomó el nombre de CINE ZARCO, y la película que marcó un antes y un después en este cine, fue la PELICULA FORTY, que fue una proyección, que gracias a unas gafas de cartón y con papel celofán verde y rojo, se pudo ver en relieve. En esta película, hay que comentar la escena, en la que el indio “lanzaba el hacha” y que en las primeras filas, no tuvieron más remedio que agachar la cabeza en claro movimiento de protección. Aquello se cundió por toda Córdoba, y dio más morbo si cabe a la película…
  
En el CINE FUENSECA, fue la película MUNDO DE NOCHE, la que hizo furor entre la gente joven aficionada al fútbol, pues se cundió que en dicha cinta, aparecía en un momento determinado el famoso “Pelé” que por aquellos tiempos estaba de máxima actualidad por su fama en los campeonatos mundiales de Suecia. (1958) En este cine hubo grandes llenos, y además se daba la circunstancia de que era el cine que echaba los mejores REPORTAJES DE NODO, que nos parecían importantes por el poquito fútbol que nos echaban.

Al estar el cine lleno y la gente esperando en la calle, inevitablemente la salida había que hacerla por la Calle Santa Marta, por la puerta situada exactamente enfrente de la Cooperativa de Ebanistas, que allí había. Sobre dicha Cooperativa, se decía que en tiempos, se desarrolló una sociedad masónica con todos sus ingredientes, hasta el punto de que varios socios, formaron parte de una determinada candidatura al Ayuntamiento de Córdoba en tiempos de la II República. Era famosa la bolsa solidaria que allí existía, llamada de: "Suelta o coge", todo ello en la más absoluto anonimato.   

Enfrente del cine estaba el embrión de lo que fue una importante razón social, como logró ser PEDRO ROMERO, allí empezó a comprar papeles, trapos, y todas las lanas que podía de aquellos colchones antiguos, y la verdad que montó su pequeño imperio, que durante muchos años, se ha lucido en la Calle Jesús y María, y durante varias décadas, ha sido un referente de los comerciantes intermedios. En la Fuenseca, en San Pedro, en Santa Rosa, y en la Calle Jesús y María, también llegó esta marca que como hemos dicho empezó en la Fuenseca, al lado de la barbería, que regentaba el marido de Isabel, de la saga de las Genaras. Lamentamos que hoy en día esta razón comercial, tan querida en Córdoba, se haya visto convertido en el negocio de la "Vaca que ríe", por la vaca que han puesto en la franquicia comercial que ha sustituido la mayoría de la actividad de esta empresa, 
  
Un poco más retirado se encontraba el CINE SAN CAYETANO, que se encontraba en la Avenida de Obispo Pérez Muñoz, en la acera en donde estaba la casa del torero Martorell, la fundición de Bernardo Alba y el taller de "Mata-palos", este cine ponía su cartelera junto a la fuente de la Piedra Escrita, y por aquellos tiempos, marcó época una película de Antonio Molina, que se llamaba EL PESCADOR DE COPLAS, éste artista malagueño había irrumpido con gran fuerza en el mundo de la canción y muy especialmente por su estilo único e inconfundible, que le hizo arrastrar tras de sí a muchas mujeres ya maduras que lo tomaron por su ídolo, Además por aquellos tiempos se publicó en la prensa que este artista malagueño se había dado a conocer en el Gran Teatro de Córdoba, en donde debutó al final de los años 1940. Luego también se recordó lo del famoso guiso de habichuelas que se comió en Córdoba, en casa de Manuel Rodríguez "Palitos", primo hermano de Manolete y empleado del Banco de Santander, y que según parece entabló una buena amistad con él. El día de su debut en el Gran Teatro de Córdoba, su atuendo de cara al escenario, era un traje bastante más grande que la talla que requería su estatura y en los primeros compases de su actuación, aquello fue motivo de sorna y risa entre los espectadores, pero a medida que fue cantando, se metió totalmente al público en el bolsillo, y faltó poco para que lo sacaran en hombros como a los toreros. Antonio Molina, había debutado en Córdoba y había triunfado. Cada vez que volvió a Córdoba, siempre recordaba lo del traje de su presentación." 


sábado, 24 de mayo de 2014

Caseta de feria en 1949 (Piedra Escrita)


Esta foto nos fue permitido tomarla en una bar del barrio. Cuando la vimos, pensamos que se trataba de una foto de la Piedra Escrita en 1949; pero cuando nos fijamos en el cartel de "PRIMER PREMIO" , preguntamos por su significado al encargado del bar.

Y nos aclaró que era el 1er. premio a las casetas de feria de 1949. Una portada que reflejaba fielmente la fuente de la Pîedra Escrita y sus locales cercanos, así como el ambiente que debía ser habitual en aquella época.

Un auténtico tesoro de foto. Por la feria y por nuestro barrio.

viernes, 21 de febrero de 2014

Calle Marroquíes número 6 (¿Circo Krone?)



Son múltiples los atractivos de la casa de la calle Marroquíes número 6, la llamada casa-patio que tantos premios ha recibido en el concurso de patios. Pero pocos son los conocimientos al respecto. Los más antiguos del lugar a menudo se refieren a ella como el “Circo Krone”, pero no pueden explicar el por qué,  lo que no hace sino aumentar  su encanto y el interés por su origen.

Los datos que hemos conseguido resultan mucho más prosaicos, y proceden de la base de datos del archivo de Arquitectura Contemporánea de Andalucía, dónde la denominan “Casa-Urbanización”:

La Casa-Urbanización se sitúa en el número seis (en origen ocho) de la calle Marroquíes, en pleno barrio de Santa Marina -una de las parroquias de la Ajerquía Norte del Conjunto Histórico de Córdoba- popular y castizo por considerarse el ¿barrio de los toreros¿. 

La manufactura del aceite fue una de las pocas que influyeron en la tímida industrialización durante el primer tercio del siglo XX en nuestras latitudes. La necesidad de dar cobijo a los trabajadores, inmigrantes campesinos, hizo proliferar la construcción de casas-corral o casas de vecinos. Pero a diferencia de éstas, que organizan la edificación en torno a un gran patio, la Casa-Urbanización se desarrolla como una pequeña estructura urbana, como un pequeño barrio al que se accede por una puerta y zaguán, creando un callejero y estableciendo una jerarquía de funciones a escala reducida. 

La Casa-Urbanización es un proyecto de 1928 de Enrique García Sanz para D. José Recio Diéguez. Es un caso poco habitual esta tipología, además de que en la mayoría de las casas de vecinos se desconoce la autoría arquitectónica. 

En realidad, lo que hace el arquitecto es ampliar y reestructurar unas edificaciones existentes en una parcela de gran tamaño, donde encuentra construida una crujía adosada a la mitad del contorno de la medianera. La parcela, de forma irregular, se asemeja a una L. El proyecto, que se desarrolla en una sola planta, se fundamenta en la construcción de una crujía de edificación perimetral que termina de cerrar toda la parcela, absorbiendo las pequeñas irregularidades de ésta. En el caso del lado del perímetro coincidente con la alineación a calle, la crujía se dobla, pero esta reforma se hace casi una década después. El paso desde la calle al interior atraviesa esa doble¿crujía (o casa-tapón) y se produce a través de un zaguán de dos tramos. 

Esta configuración en anillo deja un espacio homotético a la parcela en el que se instalan dos naves aisladas de planta rectangular, cada una en un lado de la L, albergando cuatro pequeños apartamentos cada uno de ellos, lo que origina un singular sistema de callejas interiores y de ricos espacios de distinta envergadura, asemejando a un entramado urbano. 

Cada crujía está conformada por dos muros paralelos, desarrollándose en su interior pero próximo al exterior, una línea de tabiquería a una distancia escasamente mayor que un metro. En esa profundidad, se crea ante cada dos viviendas un pequeño porche-galería donde se sitúan las entradas a las viviendas y que dilata los recorridos y crea espacios de estancia y relación. La estructura portante del muro se sustituye por pilares de hierro fundido. La situación de cada uno de estos ensanches se hace al tresbolillo para eludir la excesiva proximidad de vistas, generando una atractiva y sinuosa fluidez espacial. Estratégicamente situadas se ubican las dependencias comunes, tales como pozos, cocinas, lavaderos y retretes. En el atractivo sistema de recorridos también incide la ambigua situación del zaguán con respecto a los espacios libres, ni a eje ni en oclusión, sino ambas. 

La construcción se realiza con materiales humildes. A base de muros de carga de mampostería encalada y cubierta inclinada de estructura de madera y terminación de teja árabe, su geometría es austera, sin pretensiones estilísticas regionalistas, concediendo lugar, únicamente, a puntuales guiños de color añil o marrón carmelita en elementos destacados como pilares y carpinterías o vigas. Una abundante vegetación termina de dotar al lugar de un carácter único que se balancea entre lo público y lo privado, entre exterior e interior. 

Rafael de La-Hoz Saldaña remodela parte de la casa-tapón (doble crujía que formaliza la alineación de fachada y contiene el zaguán) en el año 1937, a requerimiento de uno de los vecinos. 

En cuanto al “Circo Krone” podría tratarse de una expresión para referirse al modo de vida cotidiano que se daba entre sus callejuelas, que imaginamos llenas de niños corriendo y madres clamando, como metáfora de aquel circo que recorría las ciudades españolas en las décadas precedentes.



lunes, 2 de septiembre de 2013

LOS PICONEROS (Notas cordobesas I)



El segunda tema que traemos de la obra de Ricardo es Montis trata de los piconeros:

"El tipo más característico de Córdoba, el único genuinamente cordobés que, como casi todo lo clásico de nuestra tierra ha desaparecido ya, era el piconero.

En nada se parecía al resto de sus paisanos; diferenciábase de ellos en los usos, en las costumbres, en el traje y hasta en la manera de hablar.

Pudiera decirse que pertenecía á otra raza; á una raza de noble y limpia ejecutoria, formada por aquellos héroes que, obedientes á las órdenes del piconero Jurado Aguilar, cuyo nombre perpetúan la historia y una de las calles del barrio de Santa Marina, cooperaron eficazmente á la derrota de don Pedro I de Castilla cuando […] protegidos por la oscuridad de la noche, penetraron entre las avanzadas enemigas dispuestas en el Campo de la Verdad para el asalto, y las obligaron á huir merced á una estratagema admirable: la de herir con los hocinos á los caballos en los corvejones, sin hacer ruido, arrastrándose en el suelo como reptiles a fin de no ser vistos, para que cabalgaduras y jinetes cayeran en un confuso montón, hecho inaudito, por el cual se concedió el dictado de ilustres no sólo á los individuos que lo realizaron sino á todos sus descendientes. […]

Los piconeros habitaban exclusivamente dos barrios de Córdoba: los de Santa Marina y San Lorenzo. […]

Solían tener motes ó apodos, algunos de ellos heredados de sus padres, que casi constituían sus nombres propios.

Pocas personas sabrán cómo se llamaban el Pilindo, el Manano, Botines y el Retor. […]

En todos sus apuros y aflicciones acudía  á dos Rafaeles: primero á San Rafael, del que era devotísimo; después a Rafael Molina, aquel gran torero de imperecedera memoria […]

En un invierno crudísimo el inolvidable torero cordobés regala una capa al Manano que tiritaba envuelto en una especie de tela de araña, llena de rajones y zurcidos.

Después de hecho el regalo propuso á dos amigos que una noche, cuando el Manano se retirase á su casa, le salieran al encuentro y le quitaran la flamante prenda.

Los amigos del maestro se apresuraron  á poner en práctica la idea; en una de las calles más solitarias del barrio de Santa Marina aguardaron al piconero y, armados de dos monumentales pistolas; acercáronsele pronunciando esta frase terrible: la capa ó la vida.

El Manano, con mucha sangre fría, desembozóse y entregó la pañosa á los individuos en cuestión, que se apresuraron á cogerla y á emprender la fuga.

Al verles correr; el piconero empezó a gritar: ¡eh, amigos, aguárdense un poco!

Detuviéronse un momento los simulados ladrones y entonces su víctima añadió: es que les voy á dar dos cuartos pa jilo.

Ya habrán supuesto los lectores que llevaba la capa vieja. […]

¿Quieren los lectores saber el origen del apodo de Retor?

Este individuo, cuando llevaba la derecha por la calle, no cedía la acera más que al cura de Santa Marina.

Una vez, en que había bebido algunas copas de más, encontró un enorme perro que caminaba despacio en dirección opuesta á la de nuestro hombre, por la derecha de este.

El piconero quiso echarlo á fuera de las baldosas, pero el can se arrimó á la pared y todos sus esfuerzos realizados por aquel para conseguir su propósito fueron inútiles.

En vista de ello, se salió tambaleándose de la acera, hizo un saludo muy respetuoso al animal y exclamó: pase osté, señor Retor.

Desde entonces se quedó con este alias por el que le conocía todo el mundo. […]

Hoy [el piconero] ha perdido todos sus rasgos típicos, es un trabajador como otro cualquiera y de aquel tiempo pasado solo quedan un hermoso recuerdo en las páginas más brillantes de nuestra historia y un nombre, inmortalizado, en una calle del barrio de Santa Marina."

Del tomo I de Notas Cordobesas, páginas 127-134.

domingo, 11 de agosto de 2013

LAS VERBENAS (Notas Cordobesas I)


Comenzamos hoy una serie de entradas sobre nuestro barrio sacadas de la obra Notas Cordobesas del escritor y periodista Ricardo de Montis Romero, que trata de los más diversos aspectos de la vida en Córdoba a finales del siglo XIX y principios del XX.

El tema de hoy es las verbenas:

"Antiguamente se celebraban en nuestra población menos veladas que hoy, siendo las principales las de Santa Marina, San Agustín,  Santiago y San Basilio.

En ellas no había ni iluminaciones espléndidas, ni tiendas lujosas, ni kermesses, ni carrousell, ni otras importaciones extranjeras, de moda en la actualidad.

Aparte de los faroles, con luz no muy brillante por cierto, del alumbrado público, solo las iluminaban los humeantes candilones de los puestos y cuando más algunos farolillos á la veneciana.

Los principales elementos constitutivos de las verbenas eran los puestos de higos-chumbos y las clásicas mesillas de las arropieras, con sus jarras limpias y sudorosas y sus jazmines, que embalsaban el ambiente.

En otras mesas con escalerillas, haciendo las veces de estantería, pero nunca en tiendas, hallábanse los juguetes, para solaz y martirio de la infancia; juguetes toscos, algunos también característicos de Córdoba, entre ellos los llamados cigüeñas y herreros y otros casi esclusivos de estas veladas, tales como las campanas de barro.

Completaban las instalaciones uno ó dos ejemplares de tio-vivo, con sus coches pintarrajeados, con sus caballos y sus sirenas deformes, con su destemplada música de bombo y platillos [...]

Y nunca faltaba tampoco la hornilla para hacer jeringos, con todos los artefactos propios de la buñolería ambulante [...]

Las veladas más concurridas eran las de Santiago, San Agustín y San Basilio, por celebrarse en épocas en que los trabajadores del campo vienen á holgar, según frase gráfica"

Del tomo I de Notas Cordobesas, páginas 143-145.

Imagen tomada de: http://www.uniliber.com/titulo/NOTAS-CORDOBESAS-RECUERDOS-DEL-PASADO.html

viernes, 3 de mayo de 2013

PASEOS DE JANE: un paseo por nuestro barrio


El próximo domingo 5 de mayo tendrá lugar este paseo guiado y gratuito que forma parte de un evento internacional. No es necesaria inscripción, basta con están en el punto de encuentro a la hora indicada. Para más información: LOS PASEOS DE JANE.

martes, 12 de marzo de 2013

Rifa 1944: toros, vino y tapas.


Fernando, el peluquero de nuestro barrio, nos avisa de que ha encontrado un papeleta de un rifa celebrada en mayo de 1944. Para mejor conservarla la ha plastificado y la tiene expuesta en el escaparate de su establecimiento, que se está convirtiendo en un pequeño museo muy interesate. Se la pedimos para escanearla y compartirla y nos la proporciona con prontitud y agrado.

Al verla nos llaman la atención muchas cosas. Por ejemplo que el premio que encabeza la lista es de 100 pesetas para ver a Manolote. Lo del kilo de chorizo, morcilla, queso o "cabeza de cerdo" nos lo explicamos perfectamente por los años de hambruna de aquella época. La lata de salmón nos parece un manjar y los tres "Pichi" no acabamos de comprenderlo, por lo que se agradecerá a quien nos lo aclare. La cuartilla de vino de 24 (vino que existió hasta hace poco) es de cajón, como los décimos para la lotería del 1 de  junio. Pero lo de "Cuatro paquetes de a peseta" ignoramos de lo que se trata (¿tal vez tabaco?...)

Por lo que se ve debió existir una barbería en la Puerta del Rincón  nº 98 (¡), la Barbería de Rafalito donde se debía recoger el premio. Eso sí, con celeridad, porque cumplía a los 8 días. Aunque en aquellos tiempos la gente llevaría su "agenda" muy al día. Sobre todo la gran mayoría pobre.

viernes, 8 de febrero de 2013

Iglesia parroquial de Santa Marina


La iglesia parroquial de Santa Marina de Aguas Santas es la que da nombre a nuestro barrio. Fue fundada en el siglo XIII tras la conquista de la ciudad por Fernando III el Santo, de ahí que al igual que otras de la misma época, como San Lorenzo o la Magdalena, se incluya en el grupo de “iglesias fernandinas” o “de reconquista”. Este grupo de iglesias comparten características comunes como el tipo de arcos, los gruesos muros y sus cubiertas de madera. Los expertos las clasifican como de estilo gótico-mudéjar, pues combinan  elementos del arte gótico con otros de origen hispano-musulmán. 


Lo que más llama la atención de nuestra iglesia es su imponente fachada, con aspecto de fortaleza gracias a sus cuatro enormes contrafuertes asimétricos y escalonados que dejan pequeño al rosetón.



Santa Marina doblegando al dragón. 

En su lateral norte (hacia la calle Moriscos) hay otra entrada también con arco ojival rematado por una hornacina en la que se encuentra la santa doblegando a un dragón. En el lado opuesto (plaza del Rector) la portada es menos monumental, pero también de arcos apuntados y abocinados bajo un tejaroz que descansa sobre modillones de rollos como los que podemos encontrar en la Mezquita.

Portada mudéjar de la capilla de los Orozco (hoy sacristía).

En el interior hay tres naves cubiertas de artesonado. La iglesia ha sufrido numerosos añadidos y algunas transformaciones a lo largo de la historia. Entre ellas destaca la capilla de los Orozco (actualmente la sacristía) con una preciosa portada de yesería mudéjar con mocárabes. En el lado opuesto encontramos la capilla del Sagrario, obra barroca de finales del siglo XVIII.

Al margen de lo arquitectónico, en el interior se pueden ver pinturas atribuidas a Cristóbal Vela, Antonio del Castillo y Fray Juan del Santísimo  Sacramento. Por lo que se refiere a esculturas destacan las imágenes de la Virgen de la Alegría (1944) y El Resucitado (1988), obras de Juan Martínez Cerrillo y Juan Manuel Miñarro López, respectivamente, que procesionan en la mañana del Domingo de Resurrección, poniendo punto final a la Semana Santa cordobesa.

Campanario.
La torre campanario es otro elemento  destacar, pues recuerda a un alminar, lo que no tiene nada de extraño teniendo en cuenta que es más que posible que la iglesia se levantase sobre una antigua mezquita de barrio. Está rematado por un campanario obra de Hernán Ruiz II, prestigioso arquitecto que trabajó en la Catedral. En su decoración destacan cabezas de león y escudos heráldicos. La torre está rematada con una veleta que representa a San Rafael con el pez colgante.

Las obras terminadas en 2010 liberaron los ábsides de añadidos posteriores, con lo que el paseante puede rodear completamente la iglesia y admirar toda su belleza. 


viernes, 29 de junio de 2012

LOS PATIOS DEL PALACIO DE VIANA

Entrada actual al palacio y los patios

El pasado día veintiséis de abril es un día de puertas abiertas del los Patios del Palacio de Viana, día que había que aprovecharlo pues estamos en tiempos que la privatización de las cosas obligaran al pago de su disfrute. Antes creo recordar que la entrada a los patios estaba exenta de pago. La pena es que no pudiese ser el palacio público, y su paso por las manos de la iglesia significase –ya lo era antes- la privatización definitiva. Multitud de fotógrafos, unos más japoneses que otros, pero multitud.


Casa del s. XV

De todas formas siempre han sido los patios un verdadero goce de los sentidos. Otra cosa es el palacio que simboliza lo que no debe ser, épocas de grandes diferencias, aunque poco difieren de estas y de las que están por llegar, si no le ponemos entre todos remedio. Cuando escribo esto estoy pendiente de la hora para la manifestación protesta por los desmanes que está cometiendo el capital -digo capital y no gobierno, porque este es el que manda, la soberanía del pueblo es mentira, y los gobernantes meros comparsas-  en la Sanidad y la Educación. Sólo se pueden hacer con ciertas edades cuestiones testimoniales de relleno o bulto da igual, pero no olvidar nunca que gota a gota se llena un jarro.

Salón 
El palacio contiene en si mismo, formando parte de su propio ser, una de las mejores y cuidadas colecciones de patios de Córdoba.  Fue declarado Monumento histórico Artístico Nacional en 1981 –que puede que lo librara de la especulación y la posible picota- y Jardín Histórico Artístico en 1983, 29 y 31 años hace respectivamente. Los folletos del mismo hablan de un recorrido sensorial, y es así no cabe la menor duda, es una primavera constante la que se vive en ellos, y una sinfonía de colores donde priman los verdes de todo tipo. 



Capilla

Olor, color, texturas, sonidos, un conjunto de sensaciones que, mezcladas, te embriagan de tal manera y te transportan a un estado que pudiera ser cercano a la paz de ese paraíso que citan todas las religiones para ganar sus adeptos. Un edén particular dentro de la vorágine de la ciudad y la contaminación. Rincones para cualquier estado de ánimo, para cualquier espectador. 



Una rosa


A primera vista no se van modificaciones en los patios, me imagino que el remozamiento pasa desapercibido. Sí es evidente una tienda, cuestión comercial fundamental, una sala de proyecciones y otra a modo de aula audiovisual con nuevas tecnologías. Es importante citar el folleto explicativo al que le daría un sobresaliente. En él se nos citan curiosidades a no perderse: una encina de más de cuatrocientos años; un pozo medianero de brocal hispano-musulmán;  un cenador grutesco; azulejos del patio de los Jardineros; objetos arqueológicos en el patio de la Capilla; y otras curiosidades que no vienen en los papeles.



Cenador grutesco

Nos hablan de los dieciocho propietarios que ha tenido el palacio, desde que D. Gome, el de las Rejas, le dio su nombre primitivo. Tiene una extensión de unos seis mil quinientos metros cuadrados en la actualidad, pero en principio y a lo largo de los siglos ha ido creciendo la propiedad.



Plano de los patios

En principio nos trasladamos a mediados del siglo XV: Patio de los Naranjos del Recibo y la portada en el s. XVI y el del Archivo en el s. XVIII; Una primera ampliación a finales del s. XVI, la Caballerizas y el Patio de las Rejas del XVII; Segunda ampliación mediados del XVI, Patio de los Gatos que configuraba una casa del s. XV se adquirió en el XVI y se incorporó en el XVIII.  Tercera ampliación, segunda mitad del s. XVII; Patio de la Madama s. XVIII. Cuarta ampliación principios del s. XIX; Jardín s. XIX, Patio de la Capilla s. XVII, Patio de la Alberca y del Pozo, Jardineros y Cancela que tiene modificaciones importantes en el s. XX. Quinta ampliación finales del s. XX; Patio de las columnas 1983.



Plano Histórico del Palacio

Siempre hemos dicho que la herencia de los patios en esta ciudad procede en principio de la civilización romana, que en sus normas arquitectónicas -evidentemente la de las casa de la clase media y alta-, contaba con el impluvio para recoger el agua de lluvia y a cuyo alrededor se situaban diversas estancias.  Luego la civilización árabe más celosa de su intimidad lo incorpora a sus casas, con las entradas en ángulo recto para no que no se vea el interior, además de buscar ese oasis necesario de agua y verdor, como un edén particular.



Otra rosa

Al final las casas de vecinos, cuya colectividad es la culpable de su continuidad, con el esfuerzo y colaboración de los vecinos, era lo único agradable dentro de las míseras condiciones de vida. Unos retretes comunes, una pila común, incluso cocinas, y como no, el patio lugar donde normalmente se vivía porque lo más corriente es que las familias tuviesen una sola habitación para todos sus miembros. El recorrido actual de los patios de Viana es en sentido contrario al anterior. Se empieza por la tienda la que tienes que cruzar entera para desde allí iniciar el recorrido sensorial, una vez hayas visto la cantidad de objetos que puedes adquirir de todas clases. 


Patio de Recibo (El símbolo del prestigio)

El patio, la portada renacentista y las caballerizas, todos ellos del siglo XVI, son el símbolo del estatus económico y la fortaleza de la familia Villaseca. Destaca su arquitectura soberbia y la jardinería con una enorme palmera en su centro.


Patio de los Gatos (Hogar medieval)

Es uno de los más normales. Perteneció a las casas de la Puentezuela de Tres Caños y eran viviendas de alquiler, allí se ven las cocinas y pilas comunes. Es uno de los más antiguos de la ciudad.


Patio de los Naranjos (Huella del jardín-huerto árabe)

Fue el patio de entrada al palacio en el s. XV, Tiene la configuración celosa de su intimidad el agua y su combinación de frutales y plantas.




Patio de las Rejas (Exhibición del poder)

Se realizó en el s. XVII en su fachada sur se abre con tres rejas manieristas que dieron el nombre a la calle dónde miran y por donde se permite ver el interior para exhibir el poder de sus propietarios, es el llamado icono de Viana.


Patio de la Madama (El gusto por lo exquisito)

Su corte es clásico e íntimo, para el disfrute privado, se construyó con la reforma del s. XVIII y en el XX incorporó el círculo de cipreses.



Patio de las Columnas (Espacio cultural de los siglos XX y XXI)

Se construyó en 1983 para eventos y actividades culturales por Cajasur.



El Jardín (Arquitectura vegetal)

Se realiza a principios del s. XIX, a imitación de los jardines de esa época, por deseo del VII marqués de Villaseca.


Patio de la Alberca (La intendencia jardinera)

El conjunto de este patio con su alberca e invernadero, junto con el del Pozo y los Jardineros es el espacio laboral de mantenimiento de todo lo demás. Fue la zona de servicio de la casa de los Torres Cabrera, que se anexiona en el s. XIX


Patio del Pozo (El agua de Viana)

El pozo que surte de agua al palacio, del arroyo subterráneo del Colodro, que no ha dejado de manar nunca y que mantiene con su líquido y preciado elemento la población vegetal de todos los patios.



Patio de los Jardineros (El jardín vertical)

Este lugar albergaba los útiles de jardinería. Lo más destacable es el alto muro forrado de celestina y todos los elementos arqueológicos que allí se exhiben, de los que no se cita su procedencia.



Patio de la Capilla (El silencio)

Se configura en el s. XVII y se incorpora al palacio en el s. XIX. Su nombre le viene por una capilla que se recupera de la ruina. Destacan también múltiples piezas arqueológicas de las que también se echa de menos saber su origen, una simple plaquita con una reseña sería suficiente.



Patio del Archivo (El barroco cordobés)

Es el patio interior por excelencia, el centro de la propiedad, prácticamente en el corazón del palacio que alberga  en su planta superior el importante archivo de Viana. Sus puertas y ventanas azules y su jardinería sobria con una fuente central mantienen la armonía del mismo.



Patio de la Cancela (Es la nueva entrada)

Fue la entrada a la casa de los Torres Cabrera, hasta que se anexionó a Viana por compra en el s. XIX. Su aspecto actual es de mediados del s. XX. Tuvo granero y caballerizas.



Un busto

Lo único verdaderamente cierto es que es una delicia visitar los patios de Viana, pero no lo hagan el día de puertas abiertas (que seguro tardará en haberlo), es imposible hacer una fotografía sin que en el encuadre haya ocho o diez personas, o si quiere rodar algo le salgan espectadores como en la tiradas de córner de los partidos de fútbol. Desesperante y lógico, y uno también era de los que molestaba seguramente a otros, aunque los que somos aficionados procuramos no entrar inmiscuirnos en los planos de otros.


Vídeo de las fotografías de los Patios de Viana



Vídeo de los Patios



Vídeo del Palacio



Postales de Viana


Fotos del autor y del folleto de Viana
Bibliografía del folleto de Viana.

Gracias a la gentileza del autor de esta entrada, Paco Muñoz, tomada de su blog Notas cordobesas.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Acto reivindicativo por los moriscos

El sábado 11 de septiembre de 2010, a las 11 de la mañana, ha tenido lugar en la calle Moriscos un sencillo acto que forma parte de una campaña para pedir el premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2010 para los descendientes de moriscos-andalusíes, coincidiendo con el 400 aniversario de su último destierro de la península ibérica.

Como ya dijimos al hablar de la calle de este nombre, los moriscos fueron musulmanes convertidos al cristianismo tras la conquista de Granada por los Reyes Católicos. En 1568, en la conocida como Rebelión de las Alpujarras, se alzaron en armas porque sufrieron injustamente el endurecimiento de las leyes contra ellos. Tras su definitiva derrota en 1571, fueron dispersados por varias zonas de España y un grupo de ellos se estableció en Córdoba hasta su definitiva expulsión decretada en el año 1609 por el rey Felipe III.

El acto ha consistido en la colocación de una placa simbólica (de cartón) reivindicando el premio. Dicha placa se ha colocado al comienzo de la calle Moriscos, en la pared de la farmacia que hace esquina con la calle Mayor de Santa Marina. La campaña ha continuado después, lejos de nuestro barrio, formando una cadena humana entre la Puerta del Perdón de la Mezquita y la Sinagoga. Ambos actos han contado con la presencia del ex ministro de Trabajo Manuel Pimentel.

Deseamos la mejor suerte a esta justa iniciativa.

A continuación citamos literalmente a Ramírez de Arellano en su libro Paseos por Córdoba para quienes estén interesados en saber más de los moriscos cordobeses:


"Llegado el 30 de noviembre mandó Felipe II que todos los moriscos existentes en Andalucía fuesen trasladados a Galicia y Castilla, donde debían quedar avecindados, fundándose en que diariamente se desertaban e iban a sus antiguos lares. Entonces encerraron a todos los que había en Córdoba en las casas del conde de Cabra, custodiados por los cordobeses, yendo cada noche los vecinos de una collación, con sus jurados a la cabeza, principiando este servicio los de Santa María, o sea, la Catedral.
La ciudad de Córdoba, que en todas épocas ha dado grandes muestras de la piedad de sus nobles hijos, no pudo en esta ocasión ser sorda a las súplicas de aquellos infelices que, agradecidos a la hospitalidad recibida, ansiaban permanecer al lado de sus protectores. Celebrose un cabildo, y en él se eligieron dos veinticuatros, quienes pasaron a Granada a rogar al rey y al presidente que aquéllos se avecindasen en esta ciudad, a lo cual accedieron gustosos. Entretanto trajeron los moriscos que había en Priego, Castro, Lucena, Alcaudete, Baena, Bujalance, La Rambla, Santaella, Posadas y demás pueblos de esta jurisdicción, acompañados de las respectivas compañías de a pie y a caballo, las cuales regresaban a seguida a sus destinos. Estos prisioneros estuvieron encerrados en las casas del conde de Alcaudete hasta que se recibió la orden para dejarlos en libertad como vecinos de Córdoba.
Los nuevos vecinos se agregaron a diferentes collaciones o barrios, tocando la mayor parte al de Santa Marina, donde, como por instinto, se fueron estableciendo en la calle de Guadalupe, permaneciendo en ella con sus familias hasta la expulsión, de que ya hemos hablado. He aquí el origen de llamarse aquélla la calle de los Moriscos, palabra que se conserva como apellido en algunas familias, que no por esto dejan de ser apreciados como se merecen.
Con motivo de la paz hubo grandes festejos en la Corredera, en la que los contaremos a nuestros lectores."




sábado, 19 de diciembre de 2009

Libro infantil: Pepe en Santa Marina


Recientemente ha sido publicado un libro infantil que tiene como escenario nuestro barrio. Se titula Aventuras de Pepe en el barrio de Santa Marina y forma parte de una serie en la que el niño protagonista, llamado Pepe, vive diversas aventuras por varios lugares de Córdoba (Pepe en la Judería, Pepe en Medina Azahara, Pepe en el barrio de San Lorenzo…). El libro lo publica la editorial cordobesa El Almendro y su autor es José Manuel Ballesteros Pastor.

“Pepe cree que el dinero lo puede todo. Pero comprobará que no es así cuando pierde a su perrita Pizqui. Martina y Marta, dos policías locales, le ayudan a buscarla por el barrio de Santa Marina. En esa búsqueda, Pepe conocerá a Mamagasas, la viejecita que recoge animales abandonados; a Pilar y a Jero, veterinarios; a Rosarito y su gorrión... De persona en persona, Pepe aprenderá que el amor llega mucho más allá que el poder del dinero.”

Este es el resumen de una historia recomendada para niños y niñas desde los 8 años y que está ilustrada con dibujos de Jesús Manuel Fernández León. El libro tiene 127 páginas y una parte final con ejercicios sobre la narración.

Un libro muy recomendable porque nos parece una forma divertida de fomentar la lectura y también de conocer la historia de nuestro barrio.

sábado, 7 de noviembre de 2009

La Virgen de las Angustias, en San Agustín

Este grupo escultórico que procesiona en Semana Santa y es obra del famoso escultor cordobés Juan de Mesa, ha regresado por unos días a la iglesia de San Agustín, su lugar de origen, donde está expuesta al público desde el pasado día 2.

Es una obra hecha en madera policromada que le fue encargada al artista por el agustino fray Pedro de Góngora en 1627. El 26 de noviembre de 1627 Juan de Mesa declaraba en su testamento:

“estoy obligado de hacer una imagen de nuestra señora de la soledad o angustias, de la ciudad de Córdoba, para el padre maestro fray Pedro de Góngora, conventual en el convento de San Agustín de la dicha ciudad, lo qual no le faltan tres días de trabajo y e recibido quinientos reales por quenta”.

Se trata de una Pietá polícroma y vestida de ropa que estos días atrae a muchos visitantes al barrio y que está acompañada de una exposición titulada ANGUSTIAS. Fe, Historia y Patrimonio, que se podrá ver hasta el día 14 de noviembre de 2009, cuando la imagen regrese a la iglesia de San Pablo, donde reside desde 1961.

Un regreso que puede ser polémico por cuanto un grupo de fieles están recogiendo firmas para que se quede en San Agustín, su lugar de origen.

sábado, 17 de octubre de 2009

Hallazgos en la Puerta del Colodro

Las obras de reforma que se están llevando a cabo en la Puerta del Colodro han dejado al descubierto restos arqueológicos entre los que se pueden apreciar los de la antigua muralla de la Axerquía.

Debido a la importancia de este hallazgo, y como informa hoy el diario CÓRDOBA, la exploración arqueológica continuará hasta determinar el destino de estos restos arqueológicos. Por tanto las obras podrán verse prolongadas, aunque sin duda por una buena causa como es la de conocer y conservar nuestro pasado.

Una de las cuestiones más interesantes que se plantean en este trabajo arqueológico es hallar restos de la “Puerta del Colodro”, puerta de las murallas de Córdoba que fue derribada en el siglo XIX, cuya forma no conocemos con exactitud, pero que tal vez fue la dibujada por el francés Vernier durante su estancia en Córdoba antes de que fuera demolida.

lunes, 15 de junio de 2009

Más arcos y capiteles

Han aparecido en un grupo de casas que en estos días están derribando en la calle Moriscos.

Alfonso, vecino y amigo, nos hizo reparar en ellos. Son dos capiteles, seguramente sin mucho valor artístico, pero que no dejan de tener su importancia.

Han salido a la luz en la demolición que se lleva a cabo. Naturalmente en ellos van a descansar un grupo de arcos; de ladrillo en este caso. Como en otras ocasiones en Santa Marina.

Un nuevo ejemplo más del rico patrimonio histórico-artístico que nuestro barrio alberga y que debemos preservar.

domingo, 7 de junio de 2009

¿Gladiador o torero?

Hace unas semanas tuvimos noticias de la existencia de una pequeña escultura romana en barro cocido, una “terracota”, que apareció hace tiempo en las cercanías de la Puerta del Colodro. La figurilla, de 16 centímetros de alto, representa un gladiador romano y se encontraba en el sepulcro de Sentia Mapalia, una dama romana cordobesa que debió morir en el siglo II de nuestra era. Es de suponer que a esta señora le gustase la lucha de gladiadores o tuviera como ídolo a algún luchador en particular y quiso que su imagen la acompañase a la tumba, como hoy hacen algunas personas con las de sus ídolos (actores, cantantes, jugadores de fútbol…)


Aunque el título de la entrada por la que nos hemos enterado de la existencia de esta figura es “…Gladiator era de Santa Marina”, no se nos han pasado por alto las similitudes entre gladiadores y toreros: el antecedente de las plazas de toros son los anfiteatros romanos, donde lo gladiadores también se enfrentaban a animales (toros a veces) armados de una espada y una red (los toreros con un capote). La cercanía de la plaza de la Lagunilla (donde se levanta una estatua a Manolete) al lugar del encuentro de la estatuilla, han rematado las coincidencias.


En cualquier caso, lo trascendente de la noticia es la antigüedad y riqueza arqueológica de nuestro barrio, que tiene con esta estatuilla merecida presencia en el Museo Arqueológico Nacional.

jueves, 26 de febrero de 2009

Cumplimos un año

Hoy hace un año que creamos este blog dedicado a nuestro barrio, el barrio de Santa Marina. Desde entonces hemos recibido muchas visitas, hemos compartido información y hemos recibido el apoyo y la colaboración del vecindario y de foráneos enamorados de nuestras calles.

Incluso el diario CÓRDOBA se ha hecho eco de nuestra existencia.

Y también tenemos un grupo de fotografías en Flickr donde cualquiera persona del mundo puede agregar sus imágenes.

A todos los que habéis echado una mano (seguidores, entrevistados, vecinos/as, amigos…): gracias por vuestra colaboración.

Para quienes pueden colaborar pero por cualquier razón aún no lo han hecho, solo tenemos una palabra: ¡adelante!.